La cámara de Toros para Todos grabando el instante en el que toro está ya preparado para iniciar la intervención. Las cuerdas atan las patas y la cabeza del toro para evitar que se mueva, y también por motivos de seguridad. El toro lógicamente está totalmente anestesiado.
Es el momento de la operacón, que lleva a cabo el veterinario, en este caso es José Luis Algora. Con el toro anestesiado se le infiltra un líquido antiinflamatorio para reducir la hinchazón de la rodilla del animal. Lo más probable es que tras esta actuación el toro pueda caminar con normalidad.
Antes de la intervención el toro debe estar totalmente dormido. En la imagen vemos el momento en el que comienza a hacerle efecto la anestesia. Todavía no se puede acercar nadie. Los cabezazos son muy peligrosos.
La tensión de las cuerdas que inmovilizan al toro es fundamental. Durante toda la operación vaquero y mayoral aguantan con fuerza esas cuerdas que impiden cualquier movimiento brusco del animal. Así el veterinario puede hacer bien su trabajo.
Sultan, el perro no pierde ojo de lo que está ocurriendo. Él está acostumbrado a trabajar junto a los vaqueros. A ladrar a los toros y empujarlos hacía donde quiere su amo. Está acostumbrado a vivir en el campo y se ha llevado algún que otro susto importante. Es un experto en driblar la guadaña de los pitones. Y sabe que algo raro está pasando.
Para reanimar al toro se utiliza el método más simple, una buena ducha, aunque también se le inyecta un reanimador. El toro tarda bastante en incorporarse, al menos una media hora, después de la intervención. El agua le ayuda, y además le refresca porque la cura se llevó a cabo al mediodía y la temperatura era muy alta.
A veces hay que ayudarle a colocar bien las patas para que pueda levantarse. Si está tumbado no encuentra apoyo y le resulta más difícil incorporarse. Pero en esta maniobra hay que tener mucho cuidado porque en cualquier momento puede sorprender a los vaqueros y el peligro sería inminente.
El toro comienza a incorporarse. Abajo no queda nadie. Muy pronto el animal será muy peligroso. Está sólo y enfadado. Si alcanzara a alguien se ensañaría con él.
El toro ya está incorporado. Se le está pasando totalmente el efecto de la anestesia. Y Manuel sigue echándole agua para despertarlo y refrescarlo. Ahora hay algo importantísimo. Si este toro fuera a un cerrado con otros toros posiblemente le pegarían y lo matarían. Los toros cuando reconocen a otro enfermo o débil le hieren para acabar con él. Esto es debido a la rivalidad y a la jerarquía existente en la manada. Por eso este toro deberá estar sólo hasta que se recupere de la intervención. Aún así cuando vuelva al grupo podrá tener problemas, pero entonces ya se defenderá.
sacado de ''torosparatodos''














Pero esta gente mete unas bolas monumentales...de verdad los taurinos saben de bóvidos?? Es que de verdad que hasta les tenía más respeto del que me estoy dando cuenta que merecen! Qué sarta de paletos (algunos paletos ilustrados y pijazos, pero PALETOS como catedrales).
ResponderEliminar